¿Entrenar o vivir?

Cuando decides que es el momento de empezar a disfrutar de los beneficios de la actividad física regular, sueles empezar el primer entrenamiento sintiéndote con el volumen de Teté Delgado (pero no tanta elegancia) o con la delgadez de Christian Bale en “El Maquinista” y al cabo de hora y media quieres parecerte a Frank Medrano o a Carol Saraiva. Entonces al ver que no hubo ningún avance significativo en tu primera sesión, la motivación se te desploma, lo que empezó con ímpetu desmedido se transformó de repente en la búsqueda de un reto que entiendes está muy distante de tu estado actual. Cuando cae la motivación debes volver hacía atrás y recordar porque decidiste empezar a hacer esto. Por diversión, por pasear, por socializar… ¿Lo recuerdas?  Continuar leyendo “¿Entrenar o vivir?”